Ser serpiente que juega al escondite en tu cama.
Ser la llama que no se apaga por mucho que soples.
Ser la magia del mago en los días que te quedan de fiesta.
Ser la música del verano rozando las gotas de mar que bajan por tu cintura.
Ser la seda que toca tu piel y cubre tu cuerpo desnudo.
Ser el vapor que recorre tus pensamientos nublados.
Ser la mesa en la que te alimentas y te nutres para poder caminar por el mundo.
Ser el libro que lees ensimismada en tu cama por la noche.
Ser la sonrisa del niño que se columpia por primera vez en tus trenzas.
Ser los peines y los cepillos con los que ordenas tu pelo y surcar por tu cabeza acariciándola.
Ser una nube de langostas que comen de tu flora interior.
Ser la abeja perdida de los bosques en busca del polen de las flores de tu balcón.
Ser el hierro de las lentejas que comes para formar tu armadura de combate.
Ser tu corazón bombeando sangre hacia tus arterias y tu cerebro.
Ser la sombra que te acecha desde que naciste.
Ser la quietud del mar que miras cuando atardece.
Ser la sal de las lágrimas sueltas por tu cara.
Ser la bebida que prefieres sobre todas las cosas.
Ser el oxigeno que hace cosquillas en tu nariz y se desplaza en un tobogán hacia tus pulmones.
Ser la cera de las velas que arden en el pastel de tu cumpleaños.
Ser la sed de tu lengua.
Ser en ti.
Estar tonto perdido sin encontrarte y sin entender nada.
Estar tan fuera de todo que todo te pille de nuevo.
Estar enamorado como un niño de sus zapatos nuevos.
Estar borracho de la vida y con resaca de sus habitantes.
Estar con la sangre congelada en las venas por culpa de tu ausencia de calor.
Estar alegre mientras mis tripas se devoran las unas a las otras con tristeza.
Estar de pie soportando el peso de otros cuerpos que no son lo tuyos.
Estar razonando los minutos mientras los minutos pasan.
Estar soñando la vida despierto y dormir en el marasmo de las horas.
Estar esperando a que vuelvas a instalarte en mis costumbres.
Estar cenándome el pie para no dar pasos hacia ti.
Estar mirando las llaves de mi casa sin querer entrar ni salir sin ti.
Estar sin ti.
Fanqueiro Marzo 2005