Awoleba, el navropio del Navrongo

lunes, noviembre 07, 2005

Ha muerto la flor

Se levantó una mañana apuñalada,
y no pudo contener la hemorragia.
Sintió que la vida se le iba.
En un instante.
Sin dolor.
Sin odio.
El invierno hizo su trabajo,
murieron congelados sus pétalos.
Durmió en su ultimo temblor y
soñó todos los instantes de la primavera.

Fanqueiro